La inteligencia emocional (IE) se ha convertido en una de las habilidades más demandadas: el 71% de los empleadores afirma ahora que valora la IE por encima del CI. Es fácil entender por qué. Las investigaciones de Yale muestran que las personas con una IE alta tienen más probabilidades de mantener la calma bajo presión, resolver hábilmente los conflictos laborales y responder a sus colegas con empatía. 

Pero, más allá de los beneficios para las empresas, una IE alta también puede disparar las perspectivas profesionales. Un estudio descubrió que el 90% de las personas con mejor desempeño tienen una IE alta. De hecho, las personas que demuestran esta competencia ganan, de media, 29.000 dólares más al año que las personas con una IE baja.

Dado que un tercio de nosotros carecemos de confianza en nuestras habilidades laborales, determinar nuestra propia puntuación de IE puede resultar difícil. Por suerte, este artículo —y la prueba de inteligencia emocional de Truity— están aquí para ayudarle. 

Aquí tiene 6 hábitos laborales que demuestran que posee más inteligencia emocional de la que cree. 

N.º 1: Cree en el aprendizaje permanente 

«Quien deja de aprender envejece, tenga veinte u ochenta años. Quien sigue aprendiendo se mantiene joven». - Henry Ford 

Las personas con una IE alta disfrutan de la oportunidad de crecer y aprender. Entienden que, con trabajo duro y dedicación, pueden perfeccionar nuevas habilidades, alcanzar sus metas y mejorar su desempeño laboral. 

En esencia, cultivan una mentalidad de crecimiento: la creencia de que el talento y las habilidades se desarrollan mediante el esfuerzo, y no solo gracias a la capacidad innata. 

En el trabajo, adoptar una mentalidad de crecimiento implica ofrecerse para nuevas oportunidades, mantenerse abierto a ideas y perspectivas diferentes y salir regularmente de la zona de confort. 

N.º 2: Ha descubierto el poder de la vulnerabilidad 

«La vulnerabilidad no consiste en ganar o perder; consiste en tener el valor de presentarnos y dejarnos ver cuando no tenemos control sobre el resultado. La vulnerabilidad no es debilidad; es nuestra mayor medida de valentía». - Brené Brown

Todos conocemos el estereotipo del líder «exitoso» que es imperturbablemente estoico. Es frío. Nunca muestra debilidad. Valora la racionalidad por encima de las emociones. Sin embargo, las investigaciones demuestran que la vulnerabilidad es fundamental para crear seguridad psicológica en el trabajo. 

Las personas emocionalmente inteligentes lo entienden. Comprenden que la vulnerabilidad no es una debilidad, sino un superpoder. Saben reconocer sus errores, compartir sin compartir en exceso y crear un espacio en el que sus colegas sientan que pueden llevar su verdadero yo al trabajo: con miedos, errores y todo lo demás.  

Así que, si reconoce la fortaleza que supone mostrar sus debilidades y da espacio a sus colegas para hacer lo mismo, eso indica que tiene una IE sólida. 

N.º 3: Ve el valor de la retroalimentación

«Examina lo que se dice, no quién lo dice». - Proverbio africano

La retroalimentación es un tema espinoso. A la mayoría no nos gusta ni darla ni recibirla. Hay un motivo: la ciencia demuestra que nuestro cerebro percibe automáticamente la retroalimentación negativa como una amenaza. ¡Es un instinto primario imposible de anular! 

A pesar de ello, las personas con una IE alta pueden moderar sus reacciones ante la retroalimentación. En lugar de enfadarse o tomarse las críticas constructivas como algo personal, practican el pensamiento crítico y extraen lecciones valiosas de los comentarios que han recibido. 

Sabe que ha dominado esta habilidad si puede asistir a reuniones de evaluación siendo consciente de que se pondrá nervioso, pero logra regular sus emociones y encontrar oportunidades de aprendizaje en la conversación. 

N.º 4: Puede calmarse cuando la situación se pone difícil 

«Puede que no controle todos los acontecimientos que le suceden, pero puede decidir no dejarse vencer por ellos». - Maya Angelou 

Por desgracia, el estrés laboral es inevitable. Los plazos, la presión de los responsables y el cansancio pueden afectar nuestro estado emocional y hacernos sentir aturdidos, ansiosos y tensos. 

Pero mientras las personas con una IE baja permiten que estos sentimientos negativos las dominen, quienes tienen una IE alta entienden que sus reacciones están bajo su control. Por supuesto, honran y aceptan sus sentimientos, pero no permiten que un mal humor se convierta en un mal día. Saben controlar su conducta y elegir respuestas que se ajustan a sus objetivos y valores a largo plazo.

En el trabajo, esto suele consistir en mantener la calma al trabajar bajo presión, aunque inicialmente se haya sentido presa del pánico. También es la capacidad de recuperarse de las emociones negativas y de quitarle importancia a las malas situaciones, como cometer un error en el trabajo.   

N.º 5: Tiene presente el equilibrio entre la vida laboral y personal 

«No se ocupe tanto de ganarse la vida que se olvide de vivirla». - Dolly Parton 

Como descubrirá en nuestra prueba de inteligencia emocional, una de las características de una IE alta es un sólido bienestar psicológico, es decir, su nivel de bienestar psicológico, emocional y social. 

Quienes tienen una IE alta entienden que la vida consiste en encontrar el equilibrio. Saben que, para sentirse lo mejor posible, necesitan cuidar su mente y su cuerpo. El trabajo es importante para su sentido de propósito, pero también lo son socializar para su salud mental e ir regularmente al gimnasio para mantenerse en forma. 

Aunque puede ser difícil lograr de forma constante un equilibrio entre la vida laboral y personal, si intenta activamente cuidarse de forma integral y cultivar sus relaciones cercanas, ¡demuestra que su IE es más alta de lo que cree! 

N.º 6: Lee entre líneas con compasión

«Escuche con los ojos además de con los oídos». - Graham Speechley

Las personas emocionalmente inteligentes no solo saben regular su estado de ánimo; también son expertas en captar las experiencias emocionales de los demás y en sintonizar con señales sociales no expresadas, como el lenguaje corporal y las expresiones faciales. 

Gracias a esta capacidad, las personas con una IE alta son excelentes para leer entre líneas y analizar no solo lo que se ha dicho, sino también las emociones y motivaciones subyacentes. Esto suele convertirlas en grandes responsables y confidentes en el trabajo, y les ayuda a discernir y responder a las necesidades emocionales de sus colegas, incluso cuando no se han expresado verbalmente.

Si le resulta natural interpretar los estados emocionales de otras personas y sabe cómo mostrar empatía y compasión a sus colegas, es una gran señal de una IE alta. 

¿Esto le suena familiar? 

Si practica estas 6 cualidades en el trabajo, es probable que tenga una IE alta. Pero, aunque estos rasgos le resulten ajenos, la buena noticia es que la IE es una habilidad. Siempre puede aprenderse y mejorarse.

¿Desea mejorar la suya? Nuestra prueba de inteligencia emocional es una excelente manera de medir su IE e identificar áreas de mejora. 

Hannah Pisani

Hannah Pisani es una escritora freelance radicada en Londres, Inglaterra. INFP tipo 9, le apasiona aprovechar el poder de la teoría de la personalidad para comprenderse mejor a sí misma y a las personas que la rodean, y quiere ayudar a otros a hacer lo mismo. Cuando no está escribiendo artículos, la encontrarás componiendo canciones al piano, defendiendo a personas con dificultades de aprendizaje o en el pub con amigos y una botella (o dos) de rosé.